Frómista es una villa especial.
Cruce de caminos.
Caminos de agua y de tierra,
de ciencia y de fe,
de espíritu y diversión,
lugar ideal para la contemplación
y para el buen comer;
para entrar en ti mismo
y para extasiarte con la belleza exterior...
Frómista es una villa de arte.
Te proponemos unas sencillas informaciones
sobre los tres fabulosos templos
que nos han regalado nuestros antepasados
y que estamos intentando conservar
para el disfrute de todos.
Disfruta y goza de lo que este pueblo regala.